REHABILITACIÓN CARDIACA FASE III

¿Qué puede hacer ASPACGRAP por ti?

Desde nuestra  Asociación  se da cobertura a Pacientes Cardiacos y Familiares. Realizando la tercera fase de rehabilitación cardiacos, siendo éste el único lugar donde se imparte en la provincia de Granada. Esta rehabilitación la deben realizar los pacientes de por vida, convencidos de su eficacia ya que el abandono de ésta empeora el estado de salud provocando recaídas continuas.

El compromiso principal de la Asociación  es conseguir la inserción laboral o bien,   mejorar  el estado de salud y bienestar de los pacientes  de forma que conozcan bien su enfermedad y adapten a su vida aspectos saludables  necesarios para conseguir  la mejor calidad de vida, y por otro lado, albergar  un sentimiento  asociativo que integre  a personas  con características  similares  y sirva de punto de encuentro y de apoyo.

Equipo de profesionales

ASPACGRAP dispone de un gabinete de ayuda psicológica para ayudarte a afrontar tu enfermedad  y una trabajadora social dedicada, entre otras tareras, a la atencion tanto individual como colectiva de los problemas de índole social que presentan los pacientes coronarios de Aspacgrap.

Es el órgano principal del aparato circulatorio. La pared está formada por tres capas: endocardio, miocardio y pericardio. El miocardio es la capa muscular  que se contrae para expulsar la sangre del corazón. Para que la contracción sea normal es necesario que el miocardio reciba suficiente provisión de oxígeno y  de nutrientes a través de las arterias coronarias. El endocardio es una membrana que recubre internamente las cavidades del corazón y el pericardio una doble membrana que lo envuelve. Está situado en el centro de la cavidad torácica, (mediastino), entre los dos pulmones, detrás y un poco a la izquierda del esternón, apoyándose sobre el músculo diafragma. Posee dos bombas acopladas  que trabajan automática y sistemáticamente, gracias a un sistema eléctrico propio. El impulso eléctrico se genera, normalmente de 60 a 100 veces  por  minuto, en el nódulo sinusal, pequeña masa de  tejido especializado situado en la aurícula derecha y que continua a través de las vías  de conducción, haciendo que las cavidades inferiores del corazón se contraigan e impulsen fuera la sangre.

Cavidades y válvulas que las separan.- Cada una de esas dos bombas tiene dos cavidades llamadas aurículas, (arriba), y ventrículos, (abajo), separadas entre sí por un tabique  de constitución fibrosa, de fibras musculares. La  aurícula  izquierda se  comunica  con   el  ventrículo   izquierdo   por medio de la válvula mitral,  la aurícula  derecha  con  el ventrículo derecho  por la válvula  tricúspide, el ventrículo izquierdo con la arteria aorta por la  válvula aórtica,  el  ventrículo  derecho  con  la  arteria  pulmonar   por   la  válvula pulmonar. Todas trabajan   en perfecta sintonía, facilitando el paso de la sangre hacia adelante e  impidiendo su  retorno. La aurícula y el ventrículo  izquierdo constituyen lo que se considera como «corazón izquierdo» y la aurícula y ventrículo derecho, como «corazón derecho».

La aurícula derecha, en su parte superior, presenta dos orificios que corresponden a la desembocadura de las cavas superior e inferior. La cava superior transporta la sangre de  todas las estructuras por encima del diafragma, excepto de  los pulmones y el corazón. La cava inferior transporta la sangre de los pies, las piernas, pelvis y órganos abdominales.

La arteria pulmonar, única arteria que lleva sangre venosa, tiene su origen en el ventrículo derecho, se divide en dos ramas, la arteria pulmonar derecha, que se dirige al pulmón derecho, y la arteria pulmonar izquierda, que se dirige al pulmón izquierdo.

El seno coronario es el pequeño hueco por el que la vena situada en el surco aurículoventricular posterior y recoge la sangre de las venas coronarias, la vierte en la aurícula derecha.

Las arterias  son los vasos sanguíneos que parten del corazón y se ramifican como las ramas de un árbol, para llegar hasta las últimas células de nuestro organismo, aportándoles la sangre rica en oxígeno y nutrientes. Sus paredes son gruesas y resistentes, tienen una capa interna, endotelial, otra media, de fibras musculares y elásticas y otra externa de  fibras conjuntivas, (de sostén),  todo adecuado a lo que ha de ser su función. Llevan el nombre del órgano o hueso por el que pasan, por ejemplo, la radial, humeral, temporal, (que son aquellas en las que  solemos tomarnos el pulso), renal, coronaria, etc

Las venas hacen el camino opuesto al de las arterias: van de los tejidos hacia el corazón y los pulmones  y transportan el dióxido de carbono y los productos de desecho del metabolismo, que han de ser eliminados después por los riñones, en la orina, y por el aire exhalado de los pulmones. Tienen dos capas, una endotelial y otra formada por fibras elásticas, musculares y conjuntivas. Son menos elásticas que las arterias y poseen, separadas a cierta distancia unas de otras, válvulas que impiden que la sangre caiga por gravedad.

Los   capilares   son   el   último   tramo   de  las   arterias   que  han  ido   haciéndose  progresivamente de menor calibre.  Son vasos tan finos que a través de ellos se realiza  el   intercambio  gaseoso  y  de sustancias de desecho entre la sangre y los tejidos,  y  una  vez   realizado   el intercambio    los    capilares    se   van reuniendo en vénulas  y  venas por las que regresa al corazón.

Ciclo cardiaco.   El  corazón  es   un músculo miogénico, es decir,  se estimula a sí mismo, debido al sistema eléctrico propio del que hemos hablado. Cada latido  del corazón desencadena una secuencia de eventos llamados ciclo cardiaco, que consiste principalmente  en tres etapas: «sístole auricular», «sístole ventricular» y «diástole». El ciclo cardiaco hace que el corazón alterne entre una contracción (sístole) y una relajación  (diástole), entre 60 y 100 veces por minuto.   Durante la sístole auricular las aurículas se contraen simultáneamente, envían la sangre a los ventrículos  y las  válvulas auriculoventriculares,  (mitral y tricúspide), se abren. Una vez que la sangre  ha sido expulsada de las aurículas estas válvulas se cierran, impidiendo que la sangre retorne a las aurículas.

La sístole ventricular  consiste en la  contracción de los ventrículos para expulsar la sangre hacia el sistema circulatorio, abriéndose para  ello la válvula aórticas  y la pulmonar y cerrándose la mitral y la tricúspide.    La  diástole es la relajación de las aurículas y los ventrículos, para  dejar que vuelvan a llenarse de sangre. La expulsión rítmica de la sangre  provoca el pulso,  que podemos tomar por palpación de una arteria que tenga por base un hueso.

Resumiendo: la sangre hace el siguiente recorrido en nuestro organismo: la sangre venosa de la parte inferior del cuerpo, (por debajo del diafragma), desemboca por la vena cava inferior en la aurícula derecha;  la que viene de la parte superior del cuerpo (por encima del diafragma) hace lo mismo por la vena cava superior. Por el seno coronario desemboca  también en la aurícula derecha la sangre venosa coronaria por el seno coronario. La aurícula derecha la envía al ventrículo  derecho por la válvula tricúspide, El ventrículo derecho la expulsa fuera del corazón por la arteria pulmonar (única arteria que lleva sangre venosa), que  tras dividirse en dos ramas, se dirige una al pulmón derecho y la otra al izquierdo.

En el pulmón la sangre  se oxigena y de allí, por las cuatro venas pulmonares (únicas venas que llevan sangre oxigenada), se dirige a la aurícula izquierda del corazón. La aurícula se contrae y pasa la sangre oxigenada al ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral. Cerrada la válvula mitral para impedir el retroceso se abre la aórtica al par que el ventrículo izquierdo se contrae y envía la sangre a la arteria aorta, fuera del corazón, Ahí comienza la circulación general a través de las  arterias, capilares, venas y de nuevo al corazón.  Aunque se trata de un tema que no deja de ser un tanto árido, es interesante saber cómo funciona nuestro corazón, del que depende nuestra vida y que ya nos ha dado algún disgusto.

Los “Factores de riesgo” no son la causa, sino lo que aumenta las posibilidades de que una persona pueda contraer la enfermedad llamada “Cardiopatía Isquémica”, es decir un Infarto de Miocardio.

Su conocimiento es muy importante, porque pueden y deben ser utilizados eficazmente para la prevención de la enfermedad, tanto individual como colectivamente.
También podemos definir a los factores de riesgo como aquellos signos biológicos, de estilos de vida o hábitos adquiridos y ambientales hallados en las personas que desarrollarán la enfermedad coronaria en próximos años.

Podemos clasificarlos en dos grupos: Modificables y No modificables.

Factores de riesgo Modificables:

  • Hipertensión arterial.
  • Colesterol total
  • LDL (colesterol malo) alto.
  • HDL (colesterol bueno) bajo.
  • Diabetes.
  • Trigliceridos.
  • Tabaquismo
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Estrés.
  • Personalidad.

Factores de riesgo No modificables:

  • Edad.
  • Sexo.
  • Genética.
  • Raza.

Comentario. Las enfermedades cardiovasculares, y muy especialmente la cardiopatía isquémica, epidemiológicamente  producen una alta tasa de mortalidad en el mundo. Creo que es por ello demasiado importante la divulgación de los Factores de riesgo entre toda la población, sobre todo entre aquellas personas que ya han tenido un Infarto de miocardio. Y esto, no por simple deseo de saber, sino porque muchos de ellos, los más importantes, son modificables, es decir, que si se actúa a tiempo sobre ellos hay muchas posibilidades de evitar la enfermedad, que es lo que llamamos “Prevención Primaria”, o modificar el curso de la cardiopatía isquémica evitando un segundo evento si se mantienen controlados, lo que llamamos “Prevención secundaria”.

Igualmente en los no modificables se puede hacer prevención, tanto primaria como secundaria, con hábitos de vida sana: dieta cardiosaludable, ocupación  y ejercicio físico.

Los pacientes que han tenido infarto de miocardio y han hecho Rehabilitación Cardiaca, han tenido el privilegio de recibir información personalizada a este respecto, ayudándoles a descubrir sus factores de riesgo. Les queda ahora, de por vida, la responsabilidad de mantenerlos controlados, de lo contrario podrían volver a pasarles recibo. El médico diagnostica la enfermedad y prescribe el tratamiento, el mantenerse sano tiene mucho que ver con la labor personal

Las enfermedades del corazón son un grupo de trastornos que ocurren cuando el corazón y los vasos sanguíneos no están funcionando como deberían hacerlo.

ARRITMIAS

Las podemos definir como toda alteración del ritmo cardiaco sinusal normal. Estas alteraciones ocurren en el sistema específico de conducción. Para clasificarlas atenderemos a la frecuencia cardiaca  de las mismas, estableciéndose tres grupos. Si cursan con frecuencia cardiaca aumentada tendremos las Taquiarritmias. Si lo hacen con la frecuencia disminuida hablaremos de Bradiarritmias y en un tercer grupo situaremos las Arritmias que cursan con frecuencia cardiaca normal, aunque irregular.

Las TAQUIARRITMIAS según su localización las dividiremos entre Supraventriculares, que tienen lugar cuando la alteración se produce por encima de los ventrículos, y Ventriculares, que se originan en los ventrículos y que son más frecuentes en pacientes con cardiopatías.

A su vez las Taquiarritmias Supraventriculares pueden ser:

  • Arritmia sinusal respiratoria.
  • Taquicardia sinusal.
  • Contracciones auriculares prematuras o extrasístoles auriculares.
  • Taquicardias supraventriculares.

Por otro lado las Taquiarritmias Ventriculares se dividen en:

  • Contracciones ventriculares prematuras o extrasístoles ventriculares.
  • Taquicardia ventricular no sostenida.
  • Taquicardia ventricular sostenida.
  • Fibrilación ventricular.

 

CARDIOPATÍA ISQUÉMICA

La cardiopatía isquémica es la enfermedad ocasionada por la arteroesclerosis de las arterias coronarias, es decir, las encargadas de proporcionar sanfre al músculo cardiaco (miocardio). La arteroesclerosis coronaria es un proceso lento de formación de colágeno y acumulación de lípidos (grasas) y células inflamatorias (linfocitos). Estas tres causas provocan el estrechamiento (estenosis) de las arterias coronarias.

Este proceso empieza en las primeras décadas de vida, pero no presenta síntomas hasta que la estenosis de la arteria coronaria se hace tan grave que causa un desequilbrio entre el aporte de oxígeno al miocardio y sus necesidades. En este caso de produce una isquemia miocárdica (angina de pecho estable) o una oclusión súbita por trombosis de la arteria, lo que provoca una falta de de oxigenación del miocardio que da lugar al síndrome coronario agudo (angina estable e infarto agudo de miocardio).

La cardiopatía isquémica se puede prevenir de forma significativa, si se conocen y controlan sus factores de riesgo cardiovascular. Los principañes son:

  • Más prevalencia en personas de mayor edad.
  • Se da más en los hombres, aunque frecuencia en mujeres se iguala a partir de la menopausia.
  • Antecedentes de cardiopatía isquémica prematura en la familia.
  • Aumento de las cifras de colesterol total, sobre todo del LDL (colesterol malo).
  • Disminución de los valores de colesterol HDL (colesterol bueno).
  • Tabaquismo.
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes mellitus.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.

Los pacientes con múltiples factores de riesgo presentan el máximo riesgo de padecer enfermedad obstructiva de las arterias coronarias, y por tanto, más posibilidades de angina de pecho o infarto. El peligro es aún mayor en personas con el llamado síndrome metabólico, es decir, asociación de obesidad, diabetes, aumento de colesterol e hipertensión.

La angina de pecho estable es un síntoma de dolor recurrente en el tórax debido a isquemia miocárdica. Quienes la han sufrido la definen con términos como opresión, tirantez, quemazón o hinchazón. Se localiza en la zona del esternón, aunque puede desplazarse a la mandíbula, la garganta, el hombro, la espalda y el brazo o la muñeca izquierda. Suele durar entre 1 y 15 minutos.

El dolor de la angina se desencadena tras el ejercicio físico o las emociones y se alivia en poco minutos con repososo o nitroglicerina sublingual. Suele empeorar en circunstancias como anemia, hipertensión no controlada y fiebre. Además, las temperaturas frías, el consumo de cigarros, la humedad o una comida copiosa pueden incrementar la intensidad y la frecuencia de los episodios anginosos.

CARDIOPATÍA CONGÉNITA

Los defectos cardiacos congénitos son problemas estructurales del corazón presentes en el momento del nacimiento. Som resultado de un error en el desarrollo embrionario del corazón, precozmente tras la concepción y a menudo incluso antes de que la madre sepa que está embarazada. Los defectos son muy variables en severidad y van desde problemas “sencillos” como orificios que comunican las cámaras cardiacas, a malformaciones muy severas como la ausencia de una o más cámras de válvulas cardiacas, muchas veces incompatibles con la vida sin un tratamiento quirúrgico precoz.

Para clasificarlas las dividiremos en cianóticas y acianóticas, segun presenten cianosis (coloración azulada en la piel) o no.

Cianóticas:

  • Tetralogía de Fallot.
  • Transposición de los grandes vasos.
  • Atresia tricúsìde.
  • Drenaje venoso pulmonar anómalo total.
  • Tronco arterial.
  • Corazón izquierdo hipoplásico.
  • Corazón derecho hipoplásico.
  • Algunas formas de retorno venoso pulmonar total anómalo.
  • Anomalía de Ebstein.

No cianóticas:

  • Comunicación interventricular.
  • Comunicación interauricular.
  • Conducto arterial persistente.
  • Estenosis aórtica.
  • Estenosis pulmonar.
  • Coartación de la aorta.
  • Canal auriculoventricular.

ENFERMEDADES DEL PERICARDIO

El pericardio es una membrana de doble capa, flexible y extensible, que envuelve al corazón. Entre las dos capas contiene un líquido lubricante que permite que puedan deslizarse fácilmente una sobre otra. El pericardio mantiene el corazón en posición, evita que se llene demasiado de sangre y lo protege de infecciones. Sin embargo, el pericardio no es esencial para mantener con vida al organismo; si se extirpa, no se produce ningún cambio sustancial en el rendimiento del corazón.

Las principales enfermedades del pericardio son:

  • Pericarditis Vírica.Pericarditis bacteriana.
  • Pericarditis aguda idiopática.Pericarditis con derrame.
  • Pericarditis constrictiva.
  • Taponamiento pericardico.
  • Pericarditis urémica.
  • Pericarditis postinfarto de miocardio.
  • Pericarditis neoplásica.
  • Pericarditis postpericardiotomia.
  • Pericarditis postirradiación.
  • Pericarditis por enfermedad autoinmune.

INSUFICIENCIA CARDIACA

  • Insuficiencia cardiaca izquierda: la parte izquierda del corazón (el ventrículo izquierdo) es el que ha sufrido algún daño. Sus causas más habituales son la enfermedad de las arterias coronarias y la hipertensión arterial. Su síntoma más frecuente es la disnea.
  • Insuficiencia cardiaca derecha: en este caso la parte del corazón que está dañada es la derecha (ventrículo derecho). Su síntoma más frecuente son los edemas (hinchazón) en los miembros inferiores.
  • Insuficiencia cardiaca sistólica: la causa de la insuficiencia cardiaca es un problema en la sístole, que es la contracción de los ventrículos. Su causa más frecuente es el infarto de miocardio.
  • Insuficiencia cardiaca diastólica: el problema ya no está en la sístole o contracción de los ventrículos, sino en la diástole, que es la relajación de los ventrículos que se produce después de cada contracción. La causa más frecuente es que el paciente tenga hipertensión arterial.
  • Insuficiencia cardiaca crónica: en la insuficiencia cardiaca crónica los pacientes tienen siempre síntomas de la enfermedad, aunque estos pueden ser muy leves o más severos. Es la presencia de la enfermedad a lo largo del tiempo de forma estable, cuando no hay una recaída.
  • Insuficiencia cardiaca aguda: cuando el paciente tiene una insuficiencia cardiaca crónica y presenta en un determinado momento un gran empeoramiento de los síntomas de la enfermedad. Son las recaídas de la enfermedad.

Todos los anteriores tipos de insuficiencia cardiaca se combinan entre sí, por lo que es posible presentar a la vez varias de ellas.

Dr. D. Ramón Bover Freire. Cardiólogo.

MIOCARDIOPATÍAS

La miocardiopatía es un término que significa enfermedad del músculo cardíaco, es decir, el deterioro de la función del miocardio por cualquier razón. La Sociedad Europea de Cardiología la define como “un desorden miocárdico en el cuál el músculo del corazón es estructuralmente y funcionalmente anormal en ausencia de enfermedad que son consecuencia de isquemia, valvulopatías o hipertensión arterial”.

Aquellas personas con miocardiopatía, con frecuencia están en riesgo de arritmia o paro cardíaco súbito o inesperado.

Los tipos más comunes de miocardiopatías son:

  • Miocardiopatía Dilatada
  • Miocardiopatía Hipertrófica
  • Miocardiopatía Restrictiva
  • Cardiomiopatía o displasia arritmogénica ventricular derecha
  • Miocardiopatía Espongiforme

VALVULOPATÍAS

El corazón tiene cuatro cavidades dos pequeñas y superiores que se llaman aurículas y dos mayores e inferiores que son los ventrículos. Cada ventrículo posee una válvula de entrada y otra de salida por las que la sangre sólo puede circular en una dirección.

La válvula mitral conecta la aurícula izquierda con el ventrículo izquierdo.

La válvula tricúspide conecta la aurícula derecha con el ventrículo derecho.

Además existen dos válvulas sigmoideas que son:

La válvula aórtica conecta el ventrículo izquierdo con la arteria aorta.

La válvula pulmonar que conecta el ventrículo derecho con la arteria pulmonar.

La sangre desprovista de oxígeno regresa del cuerpo y penetra en la cavidad superior derecha del corazón (la aurícula derecha). De ahí, es impulsada a través de la válvula tricúspide y penetra en la cavidad inferior derecha (el ventrículo derecho). El ventrículo derecho bombea la sangre a través de la válvula pulmonar hacia los pulmones. En los pulmones, la sangre recoge oxígeno. Mientras el ventrículo derecho se prepara a impulsar la sangre por la válvula pulmonar, la válvula tricúspide se cierra para evitar el retorno de sangre hacia la aurícula derecha.

La sangre rica en oxígeno que regresa de los pulmones penetra en la cavidad superior izquierda (la aurícula izquierda). Esta sangre es impulsada a través de la válvula mitral hacia la cavidad inferior izquierda (el ventrículo izquierdo), y la válvula mitral se cierra para evitar el retorno de sangre. Al mismo tiempo que el ventrículo derecho bombea la sangre desprovista de oxígeno hacia los pulmones, el ventrículo izquierdo impulsa la sangre rica en oxígeno a través de la válvula aórtica hacia todos los órganos del cuerpo.

La función de las válvulas cardiacas consiste en permitir el paso de la sangre de una a otra cavidad cardiaca en el momento adecuado del ciclo cardiaco, con un rendimiento óptimo y evitando el reflujo, circunstancias que pueden verse alteradas cuando los aparatos valvulares se alteran como consecuencia de la enfermedad.

Esta alteración determina dos tipos de anomalías fundamentales:

La Estenosis Valvular o dificultad para que la válvula pueda abrirse.

La Insuficiencia Valvular o imposibilidad de que la válvula al cerrase ocluya completamente el orificio valvular, lo que determinara un reflujo anormal de la sangre.

Naturalmente, tanto las Estenosis como las Insuficiencias valvulares pueden afectar a cualquier sistema valvular, es decir, tanto a las válvulas aurículoventriculares como a las válvulas sigmoideas aórtica y pulmonar pueden lesionar un sistema valvular aislado o varios e incluso en un mismo aparato valvular pueden coexistir los dos tipos de anomalías, es decir, coexistir la estenosis y la insuficiencia valvular.

Podemos diferenciar por tanto las siguientes anomalías valvulares:

Hablamos de Prolapso de la válvula mitral cuando se produce un movimiento anormal de una de las valvas de la válvula mitral hacia la aurícula izquierda, provocando por tanto una regurgitación de sangre hacia la citada aurícula.

Dr. D. Juan José Rodríguez Sánchez

Cardiólogo Asociación de Pacientes Cardiacos de Granada.